SOBRE LA GENTE CON UNIFORME
Un amigo carnicero tiene una curiosa teoría sobre lo que le pasa a la gente a la que se le entrega un uniforme. Según mi artesano amigo cuando alguien viste un uniforme (sobretodo si se parece al de algún cuerpo u fuerza de seguridad del estado) se ve investido de tal poder y honor que su cerebro se ve constreñído y privado de circulación sanguínea. Uno de los más claros ejemplos es (siempre generalizando) el de la policía local, cuando a un chaval le metes en el cuerpo y le das una porra igual se te convierte en terminator o tiene más humos que los altos hornos. Para confirmar su teoría añade el ejemplo de los majos voluntarios de protección civil, a los que una especie de espíritu les toma el cuerpo cuando visten sus poderosas ropas, si igual que batman o el peluquón maldito.
Queridos y necesitados policías, recordad, defender, proteger, ayudar y no chulear, vengar o extorsionar.
Ay si volviese Al Capone...

